“¡Yo no dejaré aquí a la Virgen!”
Entrevista al p. Ljubo Kurtovic
Padre Ljubo, quisiera resumir en esta entrevista tu experiencia aquí en Medjugorje durante estos siete años. Comencemos desde el principio: ¿Qué sentiste cuando te dijeron que debías venir aquí?
Yo era un joven sacerdote, ordenado des- de hacía 4 años .Entonces el párroco era el padre Pervan, y cuando me dijo que debía venir a Medjugorje como ayudante espiritual tuve algo de miedo, me pareció un desafió porque estaba recién ordenado y a Medjugorje siempre había venido como peregrino, hasta que maduré la idea de ser sacerdote.
Después, alguna vez, había venido para ayudar en las confesiones. Es completamente distinto venir aquí de vez en cuando, por- que cuando vives en Medjugorje, estás dentro, vives en el corazón la presencia de María.
Pero además de esto, ¿sentías en tu interior el entusiasmo de los inicios?
No era entusiasta, porque yo difícilmente me entusiasmo, me hizo falta tiempo para acostumbrarme. Al comienzo estaba también el padre Slavko y sólo en el momento en que nos faltó , nos dimos cuenta de todo lo que hacia. Tuvimos que dividir entre nosotros sus responsabilidades. A mí me tocó la traducción y la interpretación del mensaje del día 25 del mes, además de la guía de numerosos seminarios organizados por él. Claro que para ello me tuve que “lanzar”, debía superar ese reto. En nuestra tierra hay un refrán que dice: “El burro no sabe nadar, pero cuando se le tira al agua, aprende”. ¡Así también yo he aprendido a “nadar”!
Durante estos siete años muchas cosas han cambiado en Medjugorje, ¿Crees que a mejor o a peor? Mirando a los peregrinos ¿crees que el nivel espiritual está “in cres cendo”?
Todos dicen que aquí los primeros dos o tres años era como estar en el paraíso, se vivía un tiempo de fuerte entusiasmo, pero permanecer entusiasta por 26 años no es algo real. Incluso estas fases de entusiasmo van filtradas. Todavía hay personas que permanecen en camino con María, y se empeñan en vivir lo que Ella nos ha indicado. Hablar de calidad es un poco difícil. Yo creo que es necesario dejar el entusiasmo y, con el tiempo, dejar que las raíces arraiguen, de manera que quien haya decidido seguir al Señor pueda perseverar, pueda aprender a sufrir y a ser fiel a los mensajes de María. Todos estamos en un camino de búsqueda, no es posible ver lo que el futuro nos depara. Es suficiente con ver cual es el próximo paso por hacer y proceder con confianza: el Señor lo guía todo, y todo se volverá hacia el bien.
¿Cual es la finalidad de María, a donde nos quiere guiar con estas apariciones?
Como María misma ha dicho: “El mensaje más importante que os he dado es la invitación a la conversión”; en el fondo éste es el mensaje evangélico, que siempre es actual y la Virgen desea simplemente despertarnos a la verdad del Evangelio. Ciertamente Ella no se hubiera aparecido si todo hubiera estado en orden.
Las apariciones son justamente una señal de que nos hemos dormido, que todo no está en orden, ni en la Iglesia, ni en el mundo. Por esto la Virgen, que es madre, viene, habla, aconseja y nos llama, este es el deber de una madre.
Veintiséis años y todavía debe cumplirse lo anunciado.....
Existe el tiempo humano y el tiempo de Dios. Para Dios un solo día es como mil años y mil años como un solo día. Veintiséis años son muchos, pero también pocos. Los videntes después del tercer año de la primera aparición le preguntaron: “¿Por qué estás con nosotros desde hace tanto tiempo?, y Ella respondió: “¿De verdad ya os habéis cansado?”María ciertamente nos puede cansar ya que su amor y sus mensajes son exigentes, pero Ella hace esto para nuestro bien, porque busca nuestra felicidad, no ha venido para hacernos infelices. Dios y la Virgen nunca nos han prometido el paraíso sobre la tierra: aquí estamos de camino.
Tras tu experiencia aquí con los peregrinos, ¿qué es lo que ha influido en ti?
¡Viviendo aquí estoy todavía más con- vencido y seguro de la presencia de la Virgen! Humanamente sería más fácil no vivir en Medjugorje, porque ésta es una parroquia realmente especial. Trae consigo además de muchas gracias también muchas cruces, muchos sufrimientos, y a través de todo esto una persona puede volverse aún más fuerte y convencida en la fe, porque en los sufrimientos se aprende a rezar y si nos decidimos a sufrir con Dios, también nuestra fe se vuelve más pura.
¿Cuáles son las dificultades que vosotros sacerdotes encontráis en Medjugorje?
Aquí viene mucha gente con problemas diversos, con sufrimientos, con “espíritus” diversos....Se requiere un buen discernimiento; se requiere sabiduría, amor, paciencia y fuerza para responder, como sacerdotes, a todas estas necesidades.
Tú guías la adoración ante miles de personas.... ¿Cómo ha sido al principio y cómo lo vives hoy día? ¿Es exigente?
Es difícil y exigente pero también muy bello, porque la fuerza viene de la gracia. En la oración de adoración yo hablo, antes que nada, a mí mismo, para poder poner a las personas en relación con Dios. Sólo si sé estar en relación con Dios, podré llevar a todos los demás a Él. Antes de venir aquí a Medjugorje, pasé ya por esta experiencia, ¡Pero la gente no era tan numerosa! Apenas llegué, oía como oraba el padre Slavko. Siempre aprendemos algo de los demás; puedo afirmar haber recibido mucho de diversas personas.
Como carácter no eres especialmente expansivo, a menudo buscas el silencio esquivando a muchas personas. Si bien parecía que justamente por ello los peregrinos buscaban tu compañía. ¿Qué sientes que debes darles?
Hay que distinguir algo fundamental: ¿Me buscan a mí o buscan a Jesús? Si me buscan a mí, entonces estoy bien contento de huir, porque dándome a mí mismo no estaría dando nada. Aquí hay una interminable batalla, aquí esta el verdadero camino hacia Cristo. Pero debo decir que son muchos los que buscan a Jesús.
¿Crees que el festival de jóvenes sea un evento importante para Medjugorje?
Si, seguramente. Todo se puso en marcha gracias al padre Slavko, que tenía mucho coraje, mucha fe, y creció en la escuela de María. Tuvo el coraje de comenzar todo con un pequeño grupo de treinta o incluso menos y de esa semilla ha crecido como un gran árbol: actualmente participan más de treinta mil jóvenes. No miro a esto como a un mérito propio, yo me siento de verdad un siervo inútil.
¿Qué quisieras decir especialmente a todos los jóvenes que leerán esta entrevista?
Lo que dice María: “Queridos hijos, abrid vuestro corazón, abandonaos y gozad de Jesús, consagraos a mi Corazón y no ten- gáis miedo, yo estoy con vosotros”. También vosotros jóvenes estad con Ella y sed perseverantes en este camino, incluso cuando sea duro.
¿Crees que tu traslado a otro Convento lejos de Medjugorje será un paso adelante en tu camino?
En el corazón no dejaré nunca Medjugorje. Puedo irme con el cuerpo pero aquí quedan las raíces. Las ramas pueden estar en otro lugar...Aquí en Medjugorje he degustado la belleza de ser sacerdote y he visto cuánta necesidad tienen los hombres de los sacerdotes, o mejor, de Jesús a través de los sacerdotes.
¿Lees pues la voluntad de Dios en este traslado y crees que será beneficioso para tu alma?
No se como será, pero creo que si. Es necesario estar a una sana distancia para ver a Dios, si nos acercamos demasiado, podríamos no verlo.
En todos estos años, ¿Qué evento ha sellando más profundamente tu alma?
No tengo un evento concreto para recordar; puedo decir que cada encuentro ha sido precioso. Pero el ver como Dios obra en las almas , que luego se van felices y llenas de esperanza, es la cosa que mayormente te llena y te da el entusiasmo de perseverar con fuerza aun mayor y ser de verdad lo que Jesús quiere que seas.
Sí, esta imagen de las personas que buscando a Dios se van felices y renovadas interiormente, me acompañará en los días que me esperan. Pienso que ésta es la cosa más bella, esto es en realidad Medjugorje.
¡Deberás abandonar esta realidad para ir adelante, pero la Virgen obra en todas partes!
Yo no dejaré aquí a la Virgen, me la llevaré conmigo. Se lo digo siempre a los peregrinos que no dejen aquí a la Virgen, la podemos llevar en el corazón, haciendo concretamente lo que nos esta diciendo desde hace 26 años. Esta es la mejor manera para estar siempre con Ella y, a través de Ella, con Jesús.
(Entrevistado por Francesco Cavagna)


